Contratar seguros de salud: dudas más frecuentes

27 Junio, 2018

Si quisiéramos reflejar en una única entrada las dudas más frecuentes en relación con los seguros de salud privados, la primera debe ser la que tiene que ver con la propia elección de su contratación, con independencia de la compañía por la que finalmente apostemos. No en vano, en un país como el nuestro, muchos de los servicios que ofertan estas empresas a través de sus productos concretos, están inicialmente cubiertos por la sanidad pública, siendo este un derecho reconocido constitucionalmente en el artículo 43 de nuestra Carta Magna.

Ahora bien, conocidas las dificultades presupuestarias, relacionadas también con la estructura demográfica de nuestro país (cada vez más envejecida y, por lo tanto, más necesitada de estos servicios), muchos ciudadanos han apostado por la mayor rapidez y agilidad de los seguros privados, así como por otro tipo de ventajas como la asistencia especializada, la mayor capacidad para elegir los profesionales que van a tratar el caso o la posibilidad de ser atendido también en el extranjero.

Resuelve las dudas más frecuentes a la hora de contratar seguros de salud

Dudas sobre la capacidad de contratación

Una vez tomada la decisión de contratar un seguro de salud, algunas de las dudas más frecuentes tienen que ver con el propio proceso de contratación. En principio, las condiciones generales para dicha contratación son las habituales: residencia en España y mayoría edad. En todo caso, las compañías facilitan a sus potenciales clientes un cuestionario previo pues es habitual que, por motivos de rentabilidad, un seguro de salud pueda ser denegado o rechazado por parte de la compañía.

Así, las exclusiones van a ser uno de los temas sobre las que orbitarán estas dudas frecuentes: ¿puedo contratar un seguro estando embarazada? ¿Y aquejado de una enfermedad crónica? Y aunque en el primer caso la respuesta sea sí, recordándose, únicamente, la existencia de períodos de carencia, la compañía sí se reserva la opción de desistir la contratación de un seguro privado por parte de un individuo aquejado de algún mal crónico. Precisamente, los antes mencionados períodos de carencia forman parte también de muchas de estas preguntas, pues no todo el mundo es consciente de que no podrán disponer de varios de los servicios contratados hasta pasado un tiempo desde el alta de la póliza.

Aunque anteriormente, habíamos señalado la mayoría de edad como requisito mínimo para la contratación de un seguro de salud privado, muchas dudas están relacionadas con el límite máximo de edad al que se puede contratar un seguro. En principio, esto va a depender de cada compañía, pero lo normal es que este umbral se sitúe en el intervalo entre los 64 y los 69 años, siendo la edad, además (otra de las cuestiones más repetidas, por cierto) un factor determinante en el cálculo de la prima al establecerse la relación lógica entre una mayor edad y un mayor riesgo de enfermedad, siendo el concepto riesgo, como todo el mundo puede entender, el más importante de cara a la compañía.

Dudas sobre las condiciones de contratación

Pero si numerosas son las cuestiones relacionadas con las condiciones de contratación: requisitos, duración del contrato, cálculo de las primas, períodos de carencia, etc., más aún lo son las que tienen que ver con el ejercicio efectivo del mismo, esto es, con términos como el copago, el reembolso de cantidades que el cliente tendrá que abonar previamente a la institución médica, la elección y consulta de los cuadros médicos asociados a la póliza, la inclusión o no de servicios relacionados con la salud dental u óptica, la adquisición de productos farmacéuticos,… En general, para la resolución de estas dudas más específicas, habría que atender a las cláusulas de los diferentes contratos y a los modos de hacer de cada compañía.

En definitiva, la contratación de seguros de salud privados baratos es un acto que, por la inversión que requiere, pero también por las implicaciones de índole práctica que van a suponerle al tomador y a toda su familia, necesita de un período de tiempo para el estudio de todas las posibilidades y condiciones y para la valoración de los diferentes escenarios a los que podemos vernos abocados en un plazo de tiempo concreto. Por suerte, la información está disponible para cualquier usuario de un modo muy transparente, de modo que todas estas preguntas frecuentes relativas a la contratación, pero también al ejercicio efectivo de estos contratos, son fáciles de resolver.